Confrontación con la docencia
Mi profesión es la Ingeniería Química, egresado del Tecnológico de Chihuahua, la ejercí durante 25 años en la industria nacional con el grupo Chihuahua, en el ramo de la fabricación de fibras de celulosa y en la elaboración de cartoncillo recubierto y papel bond, posteriormente trabaje en la industria maquiladora durante 11 años y fue ahí donde circunstancialmente me enrole en las filas de la docencia, cuando unos compañeros de trabajo me invitaron a cubrir un interinato en el nivel básico (secundaria), el entusiasmo de los alumnos me motivo a continuar como profesor y en la primera oportunidad acepte quedarme, posteriormente impartí la clase de química en el CONALEP II y en el año del 98 me llamaron del CBTIS y ahí he permanecido hasta la fecha, ya llevo varias generaciones, incluso algunos ex alumnos han terminado su carrera profesional, resulta satisfactorio cuando me encuentro alguno de ellos en la calle, en los negocios o en el banco y se acercan a saludarme y a recordar aquellos momentos vividos en la escuela. En la industria tuve la oportunidad de capacitar a trabajadores y empleados que han ido escalando puestos y esto también es satisfactorio, y no se diga con mis tres hijos ya profesionistas, ellos recibieron la transmisión de los conocimientos desde la educación en la casa, principalmente por parte de mi esposa.
Ante la necesidad de adquirir nuevas estrategias y entender algo cuando escuchaba platicas de teorías pedagógicas, estudie la normal superior en la especialidad de matemáticas y ya encarrilado me intereso la pedagogía y también estudie la maestría en Desarrollo Educativo.
Me gusta el trabajo de profesor porque además de la satisfacción de ver el desarrollo de los alumnos, me siento actualizado en temas de los contenidos y en los avances de la tecnología actual, todo esto significa un enorme orgullo de ver posteriormente a los jóvenes ya hechos y derechos con una profesión o un trabajo honesto, y el hecho de que se acerquen a uno ya es motivo de satisfacción para seguir adelante.
Hay que reconocer que se presentan momentos de insatisfacción en nuestra labor docente, la indisciplina de algunos jóvenes, la falta de recursos para llevar acabo mejor nuestro trabajo, el número de alumnos por grupo no permite llegar mas adelante en los programas, las continúas actividades extraclase etc.
Aun así sigamos adelante.
Raúl Frescas.
Mi profesión es la Ingeniería Química, egresado del Tecnológico de Chihuahua, la ejercí durante 25 años en la industria nacional con el grupo Chihuahua, en el ramo de la fabricación de fibras de celulosa y en la elaboración de cartoncillo recubierto y papel bond, posteriormente trabaje en la industria maquiladora durante 11 años y fue ahí donde circunstancialmente me enrole en las filas de la docencia, cuando unos compañeros de trabajo me invitaron a cubrir un interinato en el nivel básico (secundaria), el entusiasmo de los alumnos me motivo a continuar como profesor y en la primera oportunidad acepte quedarme, posteriormente impartí la clase de química en el CONALEP II y en el año del 98 me llamaron del CBTIS y ahí he permanecido hasta la fecha, ya llevo varias generaciones, incluso algunos ex alumnos han terminado su carrera profesional, resulta satisfactorio cuando me encuentro alguno de ellos en la calle, en los negocios o en el banco y se acercan a saludarme y a recordar aquellos momentos vividos en la escuela. En la industria tuve la oportunidad de capacitar a trabajadores y empleados que han ido escalando puestos y esto también es satisfactorio, y no se diga con mis tres hijos ya profesionistas, ellos recibieron la transmisión de los conocimientos desde la educación en la casa, principalmente por parte de mi esposa.
Ante la necesidad de adquirir nuevas estrategias y entender algo cuando escuchaba platicas de teorías pedagógicas, estudie la normal superior en la especialidad de matemáticas y ya encarrilado me intereso la pedagogía y también estudie la maestría en Desarrollo Educativo.
Me gusta el trabajo de profesor porque además de la satisfacción de ver el desarrollo de los alumnos, me siento actualizado en temas de los contenidos y en los avances de la tecnología actual, todo esto significa un enorme orgullo de ver posteriormente a los jóvenes ya hechos y derechos con una profesión o un trabajo honesto, y el hecho de que se acerquen a uno ya es motivo de satisfacción para seguir adelante.
Hay que reconocer que se presentan momentos de insatisfacción en nuestra labor docente, la indisciplina de algunos jóvenes, la falta de recursos para llevar acabo mejor nuestro trabajo, el número de alumnos por grupo no permite llegar mas adelante en los programas, las continúas actividades extraclase etc.
Aun así sigamos adelante.
Raúl Frescas.
Hola
ResponderEliminarMaestro Raúl
Me da mucho guato seguir compartiendo contigo saberes en esta especialidad y efectivamente como lo mencionas esta labor tiene insatisfacciones, pero hay que recordar lo bueno de ella y claro no olvidar los sin sabores porque son los que nos hacen crecer y ver que en los designios del ser humano hay de todo, que es la sal y pimienta que nos alimenta, pero har satisfacciones tan grandes como cuando encuentras a tu estudiantes ya como colegas y reconocen la influencia que tuviste en su formación y en su toma de decisiones.
Saludos
Venus